Un juego para el verano

Me gustaría empezar este post deseando a todos unas felices vacaciones. Ya se que algunos de vosotros aún tenéis un largo mes por delante, con niños sin cole además. Pero este juego es especial. Y lo es porque, si lo practicamos mucho, nos preparará para el próximo curso, y no estoy hablando de deberes de mates. Sino de empatía.

A estas alturas creo que todo el mundo sabe el significado de esta palabra. La usamos mucho. A veces la ponemos por bandera para explicar el por qué de muchos incidentes que nos encontramos en casa y en el cole. Pero, reconozcámoslo, muchos adultos no la ponen en práctica (o no la ponemos), o no nos sale de forma espontánea, y es necesario pararse a pensar para "invocarla", y, finalmente, salir airoso y apaciguado de situaciones que pudieron ser complejas.

Y si los adultos no siempre la practicamos, no nos extrañará que nuestros niños tampoco. Evolutivamente, se adquiere en torno a los 5 años, cuando nuestro cerebro es capaz de realizar ciertas operaciones que nos permiten salir del egocentrismo con el que todos nacemos. Pero una cosa es la evolución y la biología, y otra el entorno. Al igual que hay niños que tardan más que eso en aprender a ser empáticos, también podemos facilitar su adquisición a los más pequeños. El juego está pensado para mayores de 7 años en adelante.

Y después de toda esta parrafada, vamos a ver en qué consiste. Está copiado de la página Educa y aprende.
El juego es una dinámica educativa, un juego para trabajar la empatía o capacidad de ponerse en el lugar del otro. Para ello vamos a hacer tarjetas con papeles complementarios (madre o padre/hij@, policía/ladrón, profesor/alumno, médico/paciente, etc.), que los participantes deberán representar por parejas e intercambiando los papeles.  A través de esta divertida dinámica conseguiremos que los niños y niñas sean capaces de ponerse en diferentes lugares complementarios y con ello desarrollar su empatíao capacidad de ponerse en el lugar del otro. La empatía es una habilidad social y emocional básica y su desarrollo debe ser un objetivo de la educación de los niños y niñas. Preparamos el material  necesario y un espacio adecuado para que puedan moverse y adoptar los diferentes papeles. Antes de comenzar preparamos las tarjetas con los papeles complementarios: profesor-alumno; madre-hijo; médico-paciente; conductor-pasajero, etc. Podemos describir un poco el papel de cada uno, por ejemplo: el médico está haciendo su trabajo y cada día ve a muchos pacientes, el paciente está preocupado por su estado de salud y quiere que el médico le atienda. Les explicaremos a los niños y niñas lo siguiente: “Ahora vamos a representar papeles complementarios, para ello nos vamos a poner en parejas y vamos a coger una tarjeta de la caja. En cada tarjeta veréis dos papeles, cada pareja tiene que hacer una pequeña escena representando los dos papeles, y luego intercambiaran los papeles. Para ello os podéis disfrazar y utilizar todo el material que queráis”. Las parejas tienen que ser al azar, así evitamos que se agrupen por amistad y conseguimos agrupaciones más heterogéneas. Les pedimos que cojan una tarjeta o la escogemos y repartimos al azar, antes de comenzar les recordamos: “Ahora tenéis que preparar los personajes, es muy importante que penséis cómo se siente vuestro personaje y qué es lo que piensa, ya que os ayudará a entender cómo va a comportarse, luego cambiaremos los papeles”. Cuando terminen nos sentamos en círculo con ellos y hacemos una reflexión conjunta, para que nos expliquen si ha sido difícil cambiar el papel y si han podido entender los dos puntos de vista.